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Raya y el Último Dragón

Director: Don Hall & Carlos López Estrada
Productores: Osnat Shurer, Peter Del Vecho
Guionistas: Qui Nguyen, Adele Lim
Reparto: Kelly Marie Tran, Awkwafina, Sandra Oh, Gemma Chan, Daniel Dae Kim, Benedict Wong, Alan Tudyk
Título original: Raya and The Last Dragon
Productora: Walt Disney Pictures, Disney Animation Studio
Género: Animada

Aunque el estandarte en cine animado de Disney siempre ha sido Pixar, es innegable que de vez en cuando Disney Animation Studios lanza una que otra joya.

Por cada Bolt o Wreck-It Ralph (que en lo personal no me parece mal, pero no me mata), existen Moana y Zootopia. Raya y el Último Dragón pertenece al último grupo, donde a pesar de cojear un poco al final, logra contar una historia que en cierto punto… se siente necesaria para este momento.

Kumandra era una tierra próspera donde los humanos vivían con los dragones en armonía, pero con la aparición de los Druun, estos últimos se sacrificaron para sellar a los misteriosos enemigos, lo cual llevó a la separación de Kumandra.

Más de 500 años después, la tensión entre todos los habitantes aumenta y con la reaparición de los Drunn, ahora dependerá de Raya salvar Kumandra acompañada de un peculiar grupo de personajes en la búsqueda de Sisu, el último dragón.

A decir verdad, Raya captó mi interés desde su primer trailer. No solo se acercaba más a películas como Mulán, donde la heroína era una mujer fuerte, sino que se alejaba un poco más del cliché de “la damisela en apuros”.

Narrativamente la historia va por dos vías. La 1ra es el contexto de la existencia de Kumandra y funciona como contexto para adentrarnos al mundo de la película. La segunda parte, es lo que pasará durante todo el relato que vemos. 

La película maneja muy bien esta parte porque establece adecuadamente todo lo que necesitamos saber antes de adentrarnos en la historia de Raya, además que se toma el tiempo de desarrollar un poco lo que nos encontraremos de ahí en adelante. 

No voy a negar que la historia es muy normal y su resolución es muy “by the numbers” lo cual no la afecta, porque la fortaleza de la película está en sus personajes y sus coreografías. 

Raya tiene un mensaje interesante fuera de la idea de la confianza -que es su punto central- y es cómo poco a poco todos los involucrados en los eventos que ponen a rodar la película, sucumben ante la avaricia y el poder.

Este último me pareció la mejor idea de la película, pero le faltó un poco de desarrollo, en especial porque se hila con la parte que más tuve problemas en toda la película..

Fuera que la narrativa es bastante básica (que de nuevo no es algo malo), mi problema principal con Raya radica en la ejecución específicamente del 3er acto. Siento que le faltó desarrollo en algunos personajes involucrados para que se sintiera mucho más poderoso. 

¿Funciona? Sí.

Pero diría que un par de escenas adicionales (en especial para Namaari) habrían hecho que el conflicto se sintiera más personal, en especial porque podría cerrar todo el tema de la avaricia y el poder en especial donde Virana es un personaje clave que refleja esto.

Dicho todo eso, la fortaleza de Raya está en su cast de personajes y por supuesto, las voces que los acompañan.

Uno de los puntos claves que tiene la película es la relación entre Raya y Sisu, que está pensada para reforzar la idea de confianza.

Raya siendo humana, sabe de lo que somos capaces, mientras que Sisu en su calidad de dragón se presta más para que otras personas se aprovechen de ella. Esto es de las cosas más divertidas que tiene la película y que muestra aún más el crecimiento de Raya al terminar el relato.

Durante gran parte de la aventura a Raya la acompañan, Tong, Boun y Noi. Estos tres personajes no solo son mis favoritos, sino que a pesar de no ser protagonistas tienen detalles clave que los llevan a acompañar a Raya. 

Una de las cosas que la película busca recordarnos, es que la pérdida también puede ser un motivo de unión. Esto es lo que los lleva a unirse a Raya, pero lo agradable es que no es lo único que los hace personajes. 

Tong, Boun y Noi sufrieron de alguna manera, pero su motivación no es la venganza, ni acabar con todos los Druun, sino poder volver a su vida de antes a esos momentos agradables y prósperos que algún día tuvieron.

A pesar que no es grave, siento que Virana y Namaari les faltó un poco más de exposición no solo por su posición en la historia, sino también porque había mucho potencial para explorar con estos personajes, que no se les dio la oportunidad debida.

El cast de voz es fantástico, tanto Kelly Marie Tran (Rose Tico en SW: The Last Jedi) como Awkwafina (Constance en Ocean’s 8) como Raya y Sisu respectivamente, son mis favoritas en esta película.

No solo la relación entre ambas, sino porque la voz refleja muy bien la personalidad de los personajes y en cierto punto su constante choque de personalidades.

Casos como el de Sandra Oh (Virana), Benedict Wong (Tong), Gemma Chan (Namaari) y Daniel Dae Kim (Benja) son interesantes, porque a pesar de ser personas muy prolíficas en el medio, fue difícil reconocer sus voces, lo cual en lugar de pensar “Ah, es X actor de tal lugar” pensaba más en lo bien que la voz se ajustaba al personaje.

Con Raya y el Último Dragón hubo dos puntos claves que fueron mis favoritos. El apartado visual y las coreografías. 

Visualmente es bellísima. Todos los entornos son muy diferentes a nivel visual y reflejan muy bien las concepciones que Raya plantea en algún momento de la película. Talón suele ser una región de comercio por lo cual suele haber mucho movimiento de gente.

Columna es un territorio más boscoso, que va de la mano con sus feroces guerreros que no le tienen miedo a nada. 

Colmillo es una tierra más brillante y próspera, que se ve reflejado en una isla alejada del mundo donde su acceso se torna complicado.

Todo esto también va acompañado de una gran dirección de arte, que muestra las características de cada región desde la vestimenta de los personajes, así como su estilo de vida.

Pero lo mejor de toda la película, son sus coreografías. Los combates de la película son impresionantes, desde la secuencia inicial con el Jefe Benja, la película se esmera por mostrar secuencias dignas de una película de artes marciales. 

Esto último es clave, porque a pesar que hay varias secuencias de acción bastante divertidas, estos combates están más enfocados en puntos clave de la historia y siento que están pensados para elevar ciertos puntos dramáticos de la historia, más que sean momentos para mostrarse.

A pesar de algunos de sus errores, Raya y el Último Dragón cuenta una historia muy agradable que para los fans de Disney, será una adición bienvenida al robusto catálogo de cine animado con el que ya cuenta la productora. 

Con un elenco fantástico y una dirección de arte magnífica, sin duda Raya logra estar en el espectro bueno de las películas animadas de Disney Animation Studios y sirve como recuerdo que Pixar no es la única empresa importante con la que cuenta Disney.

Raya y el Último Dragón llegará a cines colombianos el 4 de marzo y estará disponible el mismo día en acceso Premiere en Disney+.

El acceso previo en Disney+ tendrá un costo de $49.900 pesos colombianos.

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